El hongo de la kombucha

Scoby el hongo de la kombucha

Seguramente has escuchado hablar mucho sobre la bebida del momento. Ésa con tantos beneficios para la salud, tan deliciosa, espumosa e innovadora: la kombucha. La kombucha se está convirtiendo en una verdadera revolución en el sector de las bebidas, pero, ¿sabías que podías preparar la tuya en casa? En este artículo hablamos del que siempre será el elemento más esencial en el desarrollo de la kombucha: el SCOBY. No, no: lean bien. SCOBY. Nada que ver con ese can detective que fue todo un éxito en los años noventa. Esta vez estamos hablando sobre hongos. ¿¡Hongos!?

Sí, ¡hongos! Bueno, más concretamente una colonia simbiótica de bacterias y levaduras (del inglés: Symbiotic Colony Of Bacteria and Yeast). Pero, en definitiva, hongos.

Yeast are fungi, so in that regard the Kombucha cultures, in part, belong to the same family as mushrooms. That doesn’t make them a mushroom.

En español:

Las levaduras son hongos. Así que en lo que respecta a los cultivos de kombucha, en parte pertenecen a la misma familia que los champiñones. Lo que no los convierte en champiñones.

Pero definitivamente sí es un hongo: «el hongo de la kombucha». Un hongo en el que millones de bacterias y levaduras viven en conjunto.

¿Qué es el hongo de la kombucha?

El SCOBY de la kombutxa, pues, pertenece al reino Fungi, el reino de los hongos. Una característica principal sobre los hongos, en general, es que son polifiléticos, es decir, que no tienen un antepasado común sino que se han ido desarrollando como resultado de la mezcla de varias especies orgánicas y de su relación con el medio ambiente. Eso quiere decir, básicamente, que no hay dos hongos iguales y que la calidad del hongo dependerá infinitamente del trato que se le dé.

En este caso el SCOBY necesita oscuridad, lugares cálidos y un sustrato del que alimentarse. En ciertos círculos se dice que incluso disfrutan de una buena conversación o de escuchar buena música, así como de los buenos olores.

Así que el SCOBY crece alimentándose del sustrato en el que vive y que más tarde se convierte en kombucha y la kombucha se hace con SCOBYS. Así que, ¿dónde empieza el ciclo?

Según se cuenta, los orígenes de la kombucha tuvieron lugar en alguna taza de té abandonada en alguna mesón y que creo «moho». Sólo que alguien decidió experimentar con ese «moho» y gracias a él a día de hoy conocemos la kombucha.

¿Beber kombutxa fermentada de un SCOBY es sano?

Sí, un SCOBY quizás no sea la «criatura» más agradable de ver o de tocar. La visión de un «hongo gigante así como su contextura gelatinosa pueden no ser aptas para todos los públicos. Y además, la misión de los SCOBYS — al igual que la de cualquier otro hongo — es descomponer el sustrato en el que viven y del cual se alimentan. En este caso, el SCOBY descompone el te endulzado generando, entre otros, alcohol y dióxido de carbono.

Pero es que, precisamente, es el SCOBY, ese pequeño ecosistema de levaduras y bacterias entre las que se esconden millones de microorganismos beneficiosos para nuestra salud, el que aporta aún más beneficios, aporta más beneficios extras; a saber:

Además, por si te lo preguntabas:

Una de las sustancias que se produce en la maduración de la Kombucha es el ácido acético, el cual controla el crecimiento de bacterias no deseadas pero, al mismo tiempo, no interfiere en el crecimiento del SCOOBY.

El ácido acético — vinagre, en definitiva — mantiene la asepsia de todo el ecosistema.

Kombucha on-the-go

¿No te parece increíble todo el poder que guarda un ecosistema tan pequeño como un SCOBY?  Sin duda que hacer crecer tu propio SCOBY y crear con él tu propia kombucha será un proyecto único. Sin embargo, un aviso para viajeros: una kombucha demasiado fermentada o mal cocinada puede ser definitivamente  dañina para la salud. Asesórate lo suficiente y toma todas las precauciones necesarias cuando te embarques en dicha aventura.

Y si lo que tú quieres es disfrutar de la kombucha más sana, natural y refrescante cuanto antes y sin ningún riesgo, recuerda que siempre tu #experienciaÍndika te espera a un par de clics.

¡Explora ya tu #experienciaÍndika!

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